Bienvenidos sean a esta cueva. Es un lugar casi siempre oscuro, aunque de vez en vez algún evento natural que responde a causas ignotas o inexistentes (no ha sido posible establecerlo) da un golpe a la penumbra. Entonces este animal se vuelve hacia las paredes y lee lo que a continuación les comparte.
En aras de la justicia se ha de decir que no siempre es fortuito, algunas veces, haciendo de tripas corazón y siempre con una mano pegada a la pared, busca las grietas; otras tantas, se concentra en habituar los ojos a la oscuridad. Algunas cosas se leen mejor así.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Mensaje hallado en una botella


El tiempo llora su curso en silencio
retrocede y se esconde en estampida
tras mis ojos cerrados al tiempo
y al olvido.

Sola en el umbral del tiempo, espero
mirándome la espalda que tuviera  
y siendo 
la que érase una vez
será dueña de las pupilas
que en otro tiempo nos miren.

Presa de antiguo vértigo presiento
los golpes de un mar violento
se agitan en su orilla
mojándome los ojos.

Y escucho sordo
el zumbar del silencio                                  
que raspa,
como si llevara arena.

Rompo tu ausencia con un grito.
Tiemblo.

Se estremece mi sombra con el viento.
Espero.

¿Qué espero?

A mí te espero. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Pletorávida

Imagen tomada de Internet. 
Nacida sed de lo imposible
en los puños del alma
que con desdén acarician
la derrota de saberse vacíos.
Cuando detrás del párpado
cerrado del tiempo,
se constriñen
como buscando redención
destilan la soledad
con una presión tan suave
que cualquier palabra

sería exceso. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Demencia senil


El crepitar de un beso 
que arde 
-a fuego lento-
en la penumbra suave 
de recuerdos lejanos
perfuma el aire. 

Aunque quizás nunca fue.

¿Qué más da?

Si hoy amuebla tu mirada 
con sonrisas húmedas
que cifran la nostalgia 
de todo lo pasado. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Niñería


Al cobijo de un silencio trasnochado, escucho a media voz la sombra de los pensamientos que tuve la que soy en tercera persona, y que sólo reconozco en el espejo entornando los ojos.

Por su parte, ella nos mira desde una distancia inexpresable, con unos ojos que coinciden exactamente con los míos, pero no lo saben. Todavía. 

Fe

No es que no tenga fe,  lo que no tengo es dios.  Es cierto.  La gente me dice cosas y yo les creo.  Cosas que no he visto ni pod...