Bienvenidos sean a esta cueva. Es un lugar casi siempre oscuro, aunque de vez en vez algún evento natural que responde a causas ignotas o inexistentes (no ha sido posible establecerlo) da un golpe a la penumbra. Entonces este animal se vuelve hacia las paredes y lee lo que a continuación les comparte.
En aras de la justicia se ha de decir que no siempre es fortuito, algunas veces, haciendo de tripas corazón y siempre con una mano pegada a la pared, busca las grietas; otras tantas, se concentra en habituar los ojos a la oscuridad. Algunas cosas se leen mejor así.

lunes, 20 de marzo de 2017

Entró en mi cuarto un toro negro


I
Entró  en mi cuarto un toro negro
cazando avispas
de picaduras en vuelo.
Dije: no eres real
y él para probarlo
saltó por la ventana. 
El dolor y las avispas
se quedaron conmigo. 

II
Entró en mi  cuarto un toro negro
cazando avispas
de picaduras en vuelo
sin planchar antes
la luz de la tarde
que descosía las comisuras
de la noche. 

III
Entró en mi cuarto un toro negro
cazando avispas 
de picaduras en vuelo
para inundar con ellas
la penumbra
de tu ausencia

en la mía. 

Fe

No es que no tenga fe,  lo que no tengo es dios.  Es cierto.  La gente me dice cosas y yo les creo.  Cosas que no he visto ni pod...