Podría decir que no me importa, que escribo para mí y el resto me da igual, si me leen o no, si les gusta o no... allá ellos, allá todos, podría decirlo justo como acabo de hacerlo, tan podría. El problema es que es mentira.
Me gusta lo que hago el problema es que para hacerlo como me gusta necesito tiempo, que no tengo, y por eso me tomo el tiempo que tenía para hacer las otras cosas que me gustan.
Me encuentro entonces, señores del jurado, en un continuo lance contra el tiempo. Como es por todos conocido que no tengo posibilidad alguna de ganar ¿podrían dejarme ir, señores del jurado?
Todavía hay muchas cosas que me gustan y necesitan tiempo, que no tengo.
Si robarles el suyo me sirviera de algo, no dudaría en hacerlo, señores del jurado pero, desgraciadamente, no es el caso.

