Bienvenidos sean a esta cueva. Es un lugar casi siempre oscuro, aunque de vez en vez algún evento natural que responde a causas ignotas o inexistentes (no ha sido posible establecerlo) da un golpe a la penumbra. Entonces este animal se vuelve hacia las paredes y lee lo que a continuación les comparte.
En aras de la justicia se ha de decir que no siempre es fortuito, algunas veces, haciendo de tripas corazón y siempre con una mano pegada a la pared, busca las grietas; otras tantas, se concentra en habituar los ojos a la oscuridad. Algunas cosas se leen mejor así.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Demencia senil


El crepitar de un beso 
que arde 
-a fuego lento-
en la penumbra suave 
de recuerdos lejanos
perfuma el aire. 

Aunque quizás nunca fue.

¿Qué más da?

Si hoy amuebla tu mirada 
con sonrisas húmedas
que cifran la nostalgia 
de todo lo pasado. 

2 comentarios:

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