Bienvenidos sean a esta cueva. Es un lugar casi siempre oscuro, aunque de vez en vez algún evento natural que responde a causas ignotas o inexistentes (no ha sido posible establecerlo) da un golpe a la penumbra. Entonces este animal se vuelve hacia las paredes y lee lo que a continuación les comparte.
En aras de la justicia se ha de decir que no siempre es fortuito, algunas veces, haciendo de tripas corazón y siempre con una mano pegada a la pared, busca las grietas; otras tantas, se concentra en habituar los ojos a la oscuridad. Algunas cosas se leen mejor así.

domingo, 26 de abril de 2015

Confesión a destiempo


Podría decir que no me importa, que escribo para mí y el resto me da igual, si me leen o no, si les gusta o no... allá ellos, allá todos, podría decirlo justo como acabo de hacerlo, tan podría. El problema es que es mentira. 

Me gusta lo que hago el problema es que para hacerlo como me gusta necesito tiempo, que no tengo, y por eso me tomo el tiempo que tenía para hacer las otras cosas que me gustan. 
Me encuentro entonces, señores del jurado, en un continuo lance contra el tiempo. Como es por todos conocido que no tengo posibilidad alguna de ganar ¿podrían dejarme ir, señores del jurado?
Todavía hay muchas cosas que me gustan y necesitan tiempo, que no tengo. 
Si robarles el suyo me sirviera de algo, no dudaría en hacerlo, señores del jurado pero, desgraciadamente, no es el caso.  

3 comentarios:

  1. Andrea, llegué a este lugar por un azar que no ha de serlo. Estaba pensando en agrupar una serie de textos inconclusos, (suelen quedar así a mi juicio la mayor parte de mis escritos). Padezco de procrastinación, y a veces son tantas las ideas y tal el juego solapado del tiempo que… En fin, se me había ocurrido (con la imagen de los prisioneros de Miguel Angel en mente) esculpir en un único título una buena dosis de trabajos que no tienen cura. Entonces puse "inconclusiones" en google y apareció este mundo. Atravecé "la cueva", que quedé "ciega por un rato" habitando entre las líneas de tus verticales y demás… Me gustó lo que encontré aquí. Me gustó perder la senda, y quedar inconclusa nuevamente. No vi comentarios, (no sé mucho de cibernética en realidad) Te escribo bajo este texto pero me refiero en general a los varios que ya he leído. El caso es que sin querer, me regalaste un tiempo, sólo quería contarte, agradecerte. Ya veré como concluyo mis prisioneros, cómo ir otorgándoles la libertad que me apresa. Te felicito, un placer. A ver si nos encontramos en este mar de peces virtuales, navegando un poco a la deriva.

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  2. Hola, te agradezco muchísimo por darte el tiempo de escribirme. Me ilusiona saber que mis inconclusiones pudieron acompañarte un rato y me encantaría, si te parece, leer tus textos, inconclusos o no...

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  3. Hola Andrea, puedes entrar a mi muro de facebook y leer algunas cosas, no tengo blog. Búscame como Claudia Bertini (Mendoza, Argentina) en la foto estoy de cuclillas, con lentes de sol, en la casa de Leonardo Da Vinci, por si acaso, hay varias personas en fb con el mismo nombre. Dime cómo apareces para aceptar la solicitud. Muchas gracias por tu interés.
    abrazo literario

    Claudia

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